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11 July 2012

Reacciones a Bote Pronto del Plan de Recortes de Rajoy

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Por primera vez desde que empezó la crisis en 2007, parece que el gobierno de España tiene un plan coherente. Un plan que no es ni de voluntad propia ni de diseño propio (ya que contradice casi todas, por no decir todas, las promesas electorales que hizo durante la campaña electoral de hace apenas 7 mese). Es un plan diseñado por Europa e impuesto como contrapartida al rescate bancario que discutí en el último post. Pero es un plan. Una estrategia para salir de la crisis. Eso es lo mejor.

Aunque la constelación de medidas anunciadas es enorme, yo resumiría el plan en dos puntos importantes: recorte del gasto y fomento de la competitividad.

Recortes de Gasto

El plan consiste en reducir en serio el gasto público (no voy a detallar las partidas porque eso lo hacen todos los periódicos). El hecho emblemático es el recorte del salario y algunos privilegios de los funcionarios. Digo que es emblemático porque, a pesar de que la masa salarial del cuerpo de funcionarios es la partida más grande de los presupuestos del estado, es una partida que hasta ahora no se había tocado (al menos en lo que se refiere a los funcionarios de la administración central). Y eso indicaba que el gobierno no se tomaba en serio el tema de los recortes (y por ende, no se tomaba en serio los compromisos de reducción de déficit que había adquirido con Europa) y priorizaba el amiguismo, el electoralismo y el corporativismo. Al fin y al cabo, el funcionariado es un cuerpo al que pertenecen gran parte de los ministros del actual gobierno. El recorte de los funcionarios, aunque es pequeño y solamente suprime un apaga extra (que figura que se va a devolver en 2015 a través de la pensión del funcionario) simboliza que, por fin, el gobierno ha entendido que el tema de reducir el déficit va en serio. Dicho esto, hay que decir que el MoU de ayer "recomendaba" también que se tomaran medidas para evaluar la productividad de cada uno de los funcionarios con el objetivo, supongo, de castigar a los improductivos y premiar a los productivos, aunque sobre esto Rajpy no ha anunciado nada y el funcionariado sigue siendo una casta de trabajadores que, a diferencia del resto de trabajadores de la economía (cinco millones de los cuales están en el paro), no sólo no puede perder su silla por más mal que haga su trabajo sino que tampoco puede ser premiado por su buena labor. Este es uno de los aspectos a cambiar de cara al futuro entre otras cosas porqué, como he dicho antes, lo exige el MoU del rescate bancario.

Otros recortes importantes por su significación incluyen las subvenciones a partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales, la eliminación de empresas públicas con pérdidas, la eliminación de sindicalistas que no hacen nada, la introducción criterios de evaluación de la productividad de los trabajadores públicos (con el objetivo de reducir el dispendio en gente improductiva), etc. Todo eso es bueno. Y es bueno porque hay muchos estudios empíricos que demuestran que las crisis fiscales que se resuelven con reducción de gasto tienen más probabilidad de generar crecimiento a medio plazo que las que se resuelven con aumentos masivos de los impuestos. Hasta ahora, el gobierno central no había hecho esfuerzos significativos para reducir SU gasto: simplemente “sacrificaba” a los contribuyentes a base de aumentar sus impuestos y centrifugaba su déficit a las comunidades autónomas (ya se sabe que parte de los ingresos de las CCAA representa un coste a la administración central). Parece que por fin ha llegado la hora de los recortes en la administración central.

Fomento de la Competitividad

Aunque de entrada os parezca sorprendente, dejadme poner la subida del IVA en esta sección porque el gobierno ha seguido, tímidamente, eso sí, las “recomendaciones” de Europa (todo el mundo sabe que no son recomendaciones sino imposiciones) de diseñar el sistema fiscal con el objetivo de crear crecimiento económico. Eso es lo que MoU que discutí la madrugada pasada demandaba y eso es lo que ha anunciado Rajoy: el aumento del IVA (del 18 al 21% para el tipo normal y el 8 al 10% para el reducido) viene compensado por una reducción de las cotizaciones sociales del 1% este año y otro 1% el año que viene. Es decir, finalmente se lleva a cabo una versión tímida lo que en este blog hemos llamado “devaluación fiscal” (digo tímida porque la reducción de las cotizaciones en un 1% parece poco, pero algo es algo) que consiste en hacer lo mismo que hace una “devaluación de divisas” (encarecer los productos extranjeros y abaratar los domésticos) a base de subir el IVA y reducir las cotizaciones (ver aquí el post del 12 de Marzo que discutía esa idea). El objetivo de esa devaluación fiscal es que, entendiendo que los recortes de gasto y las subidas de impuestos, por más necesarias que sean, van a agravar la crisis a corto plazo debido que van a reducir la demanda interna de consumidores, empresas y gobiernos españoles, la alternativa debe ser la demanda exterior. Es decir, las exportaciones. Y mientras no aumenta la productividad de las empresas españolas (las medidas para eso se explican más abajo), eso se debe conseguir abaratando los productos españoles en relación a los extranjeros. Una manera de reducir costes relativos en España es la reducción de salarios relativos (eso es lo que proponía Krugman en la entrevista que le hice el domingo pasado). Pero no es la única manera: otra alternativa es la devaluación fiscal que he mencionado. El incremento del IVA, pues, no es simplemente un aumento de impuestos dirigidos a satisfacer la ilimitada voracidad recaudadora de un gobierno derrochador sino que parece corresponder a una devaluación fiscal. Parece, pues, que forma parte de un plan diseñado para fomentar el crecimiento de las exportaciones.

A esa medida se unen otras medidas más folklóricas (y que no van a contribuir a la competitividad por lo que quizá las debería poner en otro apartado) como la imposición a actividades contaminantes (una muy buena medida que seguramente tendrá escaso impacto recaudatorio aunque un elevado impacto mediático y, de nuevo, el castigo al tabaco). Parece que cada vez que se tiene que subir un impuesto, el tabaco paga las consecuencias.

Finalmente, el gobierno ha vuelto a poner sobre la mesa las reformas estructurales. El objetivo de esas reformas es aumentar la oferta de la economía en un momento en que la demanda se contrae (por culpa de la desaparición del crédito debido a la crisis financiera y por culpa de la austeridad necesaria pero recesiva). Esas medidas van en la dirección de facilitar la actividad empresarial, los servicios profesionales, el transporte y la electricidad y el fomento de la competencia. En este área el gobierno no ha sido tan explícito como en el área fiscal, pero el hecho de que la agenda de competitividad haya resucitado y, sobre todo, que los europeos lo hayan querido poner en el MoU para obligar a España a hacer algo más que discursos es importante.

65.000 millones de euros

Ah, por cierto, casi me olvidaba un pequeño comentario sobre el tamaño de los recortes: no van a ser suficientes! Ha dicho Rajoy que entre recortes de gasto y aumento de recaudación, se conseguirán unos 65.000 millones de euros (el 6,5% del PIB) en 2 años y medio. Supongo que Montoro debe pensar que en estos dos años el déficit tiene que bajar desde el 8,9% al 3%, más o menos el 6% del PIB por lo que debe pensar que este programa es suficiente. Pero no lo es. Y, de verdad, siento ser el portador de malas noticias en un día en que seguro que la prima de riesgo bajará y la bolsa celebará los recortes... pero recortar gastos y subir impuestos en 65.000 millones no genera una reducción del déficit de 65.000 millones. La razón es que, como he dicho antes, tanto la reducción del gasto como el aumento de impuestos tienden a ser recesivos. Es decir, tienden a reducir la actividad económica. La reducción de la actividad hace que la futura recaudación también baje cosa que hace aumentar el déficit y contrarresta en parte el recorte inicial. La “regla” que yo utilizo para el caso de España es que un recorte del gasto de 1 euro acaba reduciendo el déficit en medio euro. Por lo tanto, unos recortes de 65.000 millones van a reducir el déficit en 32.500 millones de euros (un 3,2% del PIB). Es decir, si las previsiones de Rajoy son correctas y se consigue reducir el gasto tal como lo ha previsto, conseguirá que el déficit de 2014 sea del 5,7% del PIB, muy lejos del objetivo de 3% para ese año.

Resumiendo, hay un plan... por fin. El plan va en la dirección correcta porque recorta algunos gastos y reordena impuestos (tímidamente) con objetivo de mejorar la competitividad y se vuelve a hablar de oferta y crecimiento económico. Pero el plan es insuficiente y no va a cumplir el objetivo de déficit. Dentro de poco, estaremos hablando de nuevos recortes.

 

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INTRODUCTORY NOTE

Starting January 30, 2012, I decided to put the random (economic) thoughts that I was posting on Facebook, in a blog. In this site you will be able to read all Facebook notes going back to 2008, (without my Friend’s comments, unfortunately), but we will only maintain the new thoughts. If you want to check out the old comments, they are still posted on Facebook. If you want to comment on them, you have two options (1) Become a Facebook Subscriber. Since all the posts will also appear in Facebook, you will be able to comment there. (2) Comment on Twitter, as each post will also be announced in Twitter.

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