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25 June 2016

Las Consecuencias del BREXIT

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Aquí van algunos “pensamientos aleatorios” (“Random Thoughts”) y desordenados sobre las implicaciones de Brexit.

De entrada, pienso que la economía de la Gran Bretaña no saldrá tan perjudicada como dicen algunos analistas. Creo que no hay duda de que se encontrará un encaje de Gran Bretaña en Europa que se parezca al de Suiza o el de Noruega y minimice el daño comercial para la Gran Bretaña y para Europa. El gran perjudicado de todo este proceso será la Unión Europea (y, de hecho, los mercados financieros penalizaron más a las bolsas de Francia, Italia, Alemania o España que a la de Londres). Por varias razones.

El movimiento Brexit ha criticado duramente y con mucha razón, todo lo que representa la UE. Las instituciones europeas se han convertido en una especie de “democracia de despacho” (o despachocracia) muy alejada de la gente normal. Y, si no, salid a la calle con una foto de Jean Claude Junkers y otra foto de Donald Tusk y preguntad a la gente quienes son. Una vez esté claro que no saben que son los presidentes de la Comisión Europea y el Consejo Europeo (European Council) respectivamente, preguntad a qué partidos representan. Si son de derechas o de izquierdas. Quien los escogió. En qué elecciones fueron votados para sus cargos presidenciales. Y, lo más importante de todo: preguntad qué hacen y para qué sirven la Comisión Europea y el Consejo Europeo. Encontraréis a muy poca gente que pueda responder a alguna de estas preguntas. La Europa que hemos construido no es verdaderamente democrática (democrática quiere decir el gobierno del “demos” o pueblo) si la gente del pueblo no sabe quiénes son, cómo fueron elegidos o qué hacen sus gobernantes.

Otro de los problemas de la UE es que ha sido utilizada para justificar todas las políticas que los gobiernos estatales no tenían las narices de aprobar: “Nosotros no queremos subir impuestos pero Europa nos obliga”, “Nosotros no queremos hacer recortes pero Europa nos obliga”, “nosotros no queremos aceptar refugiados o inmigrantes, pero Europa nos obliga”. Y cuando uno se pasa dando las culpas de todo a Europa, ésta acaba teniendo una mala imagen a los ojos de los ciudadanos. Si los estados miembros de la UE quieren realmente que ésta sobreviva, deben empezar a asumir responsabilidades en lugar de dar las culpas de todo a Europa.

Europa, pues, tiene un grave problema y la votación del Brexit no ha hecho más que ponerlo de relieve. El hecho de que el problema europeo sea evidente quiere decir que otros movimientos políticos en otros países tendrán la tentación de seguir el camino de la Gran Bretaña y salir por la puerta que ésta ha dejado abierta. Ante este situación hay dos tipos de reacciones. La primera es la de castigar a los británicos por su osadía con el objetivo de desanimar a otros países a seguir el mismo camino. La segunda alternativa es la de entender que hay un problema y arreglarlo para que los que ahora tienen tentaciones de salir, no lo hagan. Para ello, Europa debe dejar de ser una despachocracia y convertirse en una verdadera democracia que los ciudadanos entiendan. Una democracia que permita obligar a sus líderes a asumir responsabilidades cuando éstos no hacen las cosas bien o no actúen en beneficio de los ciudadanos. Este camino es mucho más complicado que el castigo fácil, pero es el único que Europa puede tomar si quiere sobrevivir a medio y largo plazo.

Las reacciones inmediatas que se han observado durante las primeras horas después de saberse el resultado del referéndum británico me llevan a ser muy poco optimista. Por un lado hemos visto la reacción de un demócrata de verdad: David Cameron. El premier británico salió a la palestra de manera inmediata y dimitió: dijo que él aceptaba la voluntad de su pueblo pero que no quería liderar a su país hacia una separación en la que él no creía.(1) Por otro lado hemos visto la reacción de muchos otros líderes europeos, empezando por el presidente del gobierno español, don Mariano Rajoy, diciendo que el resultado del referéndum británico demostraba que no hay que hacer referéndums! Esta visión (compartida por los líderes del PSOE, Pedro Sánchez, y de Ciudadanos, Albert Rivera) no solo es profundamente antidemocrática sino que refleja precisamente el problema de Europa que se debe arreglar: la despachocracia! Los líderes españoles piensan que ellos, la élite que ostenta el poder, deben tomar decisiones y que no se debe preguntar el pueblo ya que éste puede opinar algo que no gusta a la élite. Exactamente esa es la dirección que NO debe tomar Europa.

Existen otras razones que me llevan a pensar que Europa va sufrir más que el Reino Unido. Quizás la más importante de todas es que, en los despachos en los que se negociaban las leyes, las regulaciones, las políticas, y las constituciones fallidas (por cierto, reintroducidas por la puerta trasera con el nombre de “tratado de Lisboa” una vez habían sido rechazadas por el pueblo en diversos referéndums) estaban los países claramente intervencionistas y los países con una visión más liberal del mercado. Todo el mundo sabe que soy de los que piensan que un exceso de regulación y de intervención del estado es perjudicial para el progreso económico. El problema para lo que queda de la UE es que el miembro más poderoso del sector liberal menos intervencionista era el Reino Unido! Sin la Gran Bretaña, los intervencionistas tendrán vía libre para entrometerse y poner barreras a la libertad de empresa. Veremos una Europa más regulada, más intervenida, con más impuestos, con menos libertad y, como consecuencia de todo esto, con menos progreso económico a medio y largo plazo.

Ampliando un poco el zoom, soy de los que cree que el descontento de los británicos es generalizable a amplias zonas del mundo. El mundo ha vivido un tsunami como nunca se había vivido antes en la historia de la humanidad: unos 4.000 millones de asiáticos han entrado a formar parte del mercado laboral del planeta y esto ha tenido consecuencias en todos los países del mundo. Los centros de producción manufacturera que antes estaban en Europa y Estados Unidos (algunos en América Latina) se han trasladado a la China, India, Viet Nam, Korea del Sur, Taiwan, Singapore, Indonesia, Malasia o Tailandia. Cientos de millones de puestos de trabajo industriales se han perdido en occidente y las clases medias de Europa y América se han resentido. A eso se suma una nueva revolución industrial: la digitalización del mundo, la robótica, la inteligencia artificial, la nanotecnología, las impresoras 3D, la big data, la telefonía celular, la desaparición de los intermediarios (Uber, AirBnB, etc) y toda una serie de tecnologías disruptivas están cambiando el empleo que se necesita en todo el mundo. La ineficacia de las respuestas aportadas por los gobiernos de todos los países occidentales (por ejemplo, la incapacidad para reformar el sistema educativo que permita a los jóvenes adaptarse rápidamente al nuevo entorno económico) ha hecho que la gente (el “demos”) culpe a sus líderes políticos de ineptitud. La consecuencia es que en numerosos países han aparecido movimientos xenófobos (que dan las culpas de todos los males a los extranjeros) y demagogos populistas con soluciones aparentemente fáciles y que la gente los ha votado masivamente. El movimiento Brexit que, por un lado tenía razón al criticar la falta de democracia y la falta de asunción de responsabilidad de la UE, también tenía mucho de demagogo, de populista y de xenófobo. En este sentido, yo enmarcaría lo que ha pasado en la Gran Bretaña el 23J en el mismo plano de lo que pasó en Austria donde ganaron los neonazis, en Francia donde se votó a LePen, en Italia donde se votó a un cómico llamado Beppe Grillo, lo que estuvo a punto de pasar en Perú donde la izquierda tuvo que votar a un liberal para evitar que ganara la hija populista de Fujimori o lo que pasó en Guatemala donde se convirtió en presidente a Jimmy Morales, un verdadero payaso (no lo digo como desprecio sino que Morales era un conocido actor cómico de televisión).

Lo que me lleva a mi último punto: Donald Trump. Hace muy pocos meses nadie creía que el Brexit era posible. El voto del 23J nos demuestra que el Brexit no solo era posible sino que es ya una realidad. Pero el voto del 23J nos demuestra que Donald Trump también es posible. Y poner a un xenófobo populista y demagogo como presidente de la primera potencia mundial es extraordinariamente peligroso para el planeta entero. Podemos regresar a 1914. El extraordinario progreso económico experimentado por la humanidad durante el siglo XX se debe en parte a que las economías del mundo han cooperado y han intercambiado abiertamente como nunca antes lo habían hecho. Mirada en su conjunto la globalización ha sido muy buena para la mayoría (aunque no para todos). Y ahora estamos acostumbrados a vivir en un mundo interconectado donde en cada país se pueden encontrar bienes producidos en todos los países del mundo. Pero si gana Donald Trump todo eso puede terminar de golpe. El mundo puede volver a ser un conjunto de países cerrados que desconfían de todo lo extranjero. El problema es que no sería la primera vez que eso pasa. La primera vez que el planeta se desglobalizó fue a principios del siglo XX. Una de las consecuencias de aquella miserable desconfianza fue la primera guerra mundial de 1914. El Brexit puede ser la señal de que estamos yendo en esa dirección. Y eso da mucho miedo.

 

 


  • (1) Además de demostrar que es un demócrata, la decisión de Cameron es políticamente inteligente ya que para salir de la UE, el Reino Unido tiene que pedirlo oficialmente. Al dimitir, Cameron le pasa la patata caliente de tener que pedir formalmente la salida después de ganar unas elecciones. Y aunque ahora parezca mentira, pienso que eso no va a ser fácil para los que pretenden suceder a Cameron. Pero eso ya lo veremos más adelante.
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INTRODUCTORY NOTE

Starting January 30, 2012, I decided to put the random (economic) thoughts that I was posting on Facebook, in a blog. In this site you will be able to read all Facebook notes going back to 2008, (without my Friend’s comments, unfortunately), but we will only maintain the new thoughts. If you want to check out the old comments, they are still posted on Facebook. If you want to comment on them, you have two options (1) Become a Facebook Subscriber. Since all the posts will also appear in Facebook, you will be able to comment there. (2) Comment on Twitter, as each post will also be announced in Twitter.

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