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21 April 2020

Pánico en el Mercado del Petróleo

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Sorpresa monumental: el precio del petróleo fue negativo por primera vez en la historia. Si, si: ¡negativo! Concretamente, el precio del petróleo estadounidense WTI (West Texas Intermediate) era, al final del día 20 de Abril, de -37 dólares el barril. Que el precio del petróleo tenía que bajar estaba cantado: era sólo cuestión de oferta y demanda. La pandemia del Covid-19 ha hecho que la gente deje de coger el coche, la moto o el avión, que millones de empresas de todo el mundo hayan parado la producción y, por tanto, la demanda de petróleo y derivados haya caído en picado. Los expertos calculan que, comparado con los meses antes del coronavirus, ahora se demandan 29 millones de barriles menos cada día.

Lógicamente los productores han intentado reducir la oferta para compensar. Los Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudí han llegado a acuerdos junto con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para reducir la producción. Pero sólo han acordado reducirla en 9,7 millones de barriles diarios. Y ya lo tenemos: la demanda cae en 29 millones barriles/día mientras que la oferta se reduce en sólo 9,7 millones de barriles/día. La demanda, pues, baja más que la oferta y los precios caen en picado: cerca del 66% desde que comenzó la crisis.

Hasta aquí todo muy normal y lógico, pero que los precios bajen ¡no significa que sean negativos! Precios negativos quiere decir que si tú "compras" un barril de petróleo, cuando te la entreguen no sólo no tendrás que pagar nada sino que ¡te pagarán a ti por haberlo comprado! ¡Esto parece imposible! ¿Os imagináis que esto pasara con el pan? ¿Os imagináis que vais a la panadería y, por cada barra que compráis, además del pan, os dan un euro? Lógicamente sería una enorme ganga que nos llevaría a muchos a ir a "comprar" barras como locos aunque sólo fuera para recoger el euro que nos darían por cada barra. Es decir, todos intentaríamos comprar millones de barras por las que nos pagarían millones de euros. Y si no quisiéramos comer todas de barras de pan en un solo día ya que el pan se seca, simplemente lo tiraríamos a la basura y ¡nos quedaríamos dinero! Esto lo haríais vosotros, lo haría yo y lo haría todo el mundo. Notad, sin embargo, que la compra masiva de pan haría aumentar la demanda y, por tanto, haría subir el precio hasta que éste dejaría de ser negativo. El precio del pan, pues, ¡no podría ser negativo!

Pero si el precio del pan no puede ser negativo ¿cómo puede ser que el precio del petróleo sí lo sea? Pues de entrada, lo que hay que entender es que lo que ha bajado a territorio negativo es el precio del petróleo WTI comprado en el mercado de futuros de Nueva York y que se entregará el próximo mes de Mayo. El mercado de futuros funciona de la siguiente manera: hoy, día 20 de abril, tú te comprometes a comprar un barril de petróleo que se te entregará a mediados de mayo en la ciudad de Cushing, Oklahoma (Cushing es el lugar donde se entregan todos los barriles de petróleo comprados en el mercado de futuros de Nueva York). A cambio de este barril tú te comprometes a pagar un precio. En situación normal, este precio puede ser 50, 100 o 150 dólares. Pero ahora no estamos en una situación normal. Todo hace pensar que a mediados de mayo el mundo seguirá inmerso en la lucha contra el virus y la demanda de petróleo seguirá siendo baja. Es decir, si tú compras petróleo y lo transformas en gasolina o queroseno o plásticos, no los venderás porque el mundo seguirá en crisis y nadie compra nada de eso en estos momentos. Por lo tanto, quienes normalmente compran petróleo para transformarlo, hoy en día no quieren hacerlo.

¿Por qué no saltan los gobiernos de todo el mundo a comprar barriles a raudales, cogen 37 dólares por barril de la misma manera que nosotros saltaríamos a comprar pan si el precio fuese negativo? De hecho, a diferencia del pan, el petróleo ni siquiera se deteriora en 24 horas. Por lo tanto, con un precio negativo de -37 dólares por barril, los gobiernos podrían comprar 1.000 millones de barriles, coger 37.000 millones de dólares, guardar los barriles en un lugar seguro y esperar a que la demanda de petróleo volviera a subir dentro de unos meses y usarlo entonces en lugar de comprarlo a precio elevado. Parece un negocio seguro, ¿no?

Pues no exactamente. De entrada, los barriles que compre el gobierno en el mercado de futuros de Nueva York no les entregarán en su casa sino que los tendrá que ir a recoger a Cushing, Oklahoma. La pregunta es: ¿y qué hará con todos esos barriles de petróleo en Oklahoma? Quizás podría pagar a alguien de Oklahoma para que los guarde durante unos meses. Pero todos los depósitos de petróleo de Oklahoma están llenos porque ya hace semanas que la demanda de petróleo ha caído en picado y muchas empresas y gobiernos ya han guardado el petróleo ahí de manera que los almacenes de Oklahoma ya están llenos.

En lugar de guardar el petróleo en Oklahoma, el gobierno podría transportarlo y almacenarlo en su país. Para hacer esto, se deberían acondicionar espacios (en España, por ejemplo, se podrían usar los aeropuertos fantasma y las estaciones de AVE vacías que se construyeron durante la burbuja inmobiliaria) y eso es costoso. Además, el petróleo debería ser transportado desde Oklahoma hasta los nuevos almacenes en Ciudad Real, Alguaire o Castellón. Y eso, hoy en día, es un problema grande porque todos los buques petroleros del mundo están llenos. ¿La razón? Muchos gobiernos y empresas que no saben qué hacer con el petróleo, han contratado esos barcos como centros de almacenamiento. Ahora mismo hay 160 millones de barriles dando vueltas por el mundo dentro de las tripas de grandes superpetroleros. Esa es la razón por la que el coste de contratar uno de estos barcos se ha multiplicado por cinco desde que apareció el Covid-19 en Wuhan.

Finalmente, en lugar de guardar el petróleo en Oklahoma o transportarlo a casa y guardarlo, lo que podría hacer el gobierno es lo que decíamos que podíamos hacer nosotros en el caso del pan: comprarlo, recoger el dinero y tirar el pan a la basura. A diferencia del pan, sin embargo, el petróleo no se puede tirar a la basura o al mar ya que esto supondría un delito medioambiental que conllevaría una persecución judicial en Estados Unidos. ¡Y todos sabemos que esto nos puede salir muy caro!

La conclusión es que quien compre petróleo en estos momentos, aunque sea a precio negativo, deberá pagar unos enormes costes de transporte o almacenamiento, y eso le puede suponer una ruina. Por lo tanto, ¡nadie quiere tener un contrato que le obligue a ir a Oklahoma el mes de mayo a recoger una montaña de barriles de petróleo! Pero hay un pequeño problema: hay muchas empresas, inversores y gobiernos que ya hace meses que habían comprado petróleo para ser entregado el mes de mayo (es lo que tienen los mercados de futuros: que tú compras cosas para que te las den en un futuro). Y toda la gente que ya tenía contratado todo este petróleo está intentando sacárselo de encima antes de que se cierre definitivamente el contrato de futuros. Como en el juego de las sillas musicales, nadie quiere tener un contrato según de compra de petróleo el día que deje de sonar la música porque eso le obligará a ir a Oklahoma recoger el petróleo y pagar unos enormes costos de almacenamiento y transporte. A medida que el día de cierre de los contratos para entregar petróleo el mes de mayo se acerca (es decir a medida que se acerca el día en que dejará de sonar la música), más se apodera el pánico de los que ahora mismo son propietarios y más pagan por quitarse de encima ese petróleo.

¿Y qué día dejará de sonar la música? Es decir, ¿qué día que se cierran en firme los contratos de futuros para entrega en mayo? Tachin, tachin… ¡Pues el 20 de abril! Es decir, justo el día en que el petróleo llegó a -37 dólares por barril. Lo que vimos el pasado lunes, pues, no fue más que el pánico de los tenedores de contratos de futuros que no querían de ninguna manera quedarse con un contrato en las manos que les obligara a ir a recoger una montaña de petróleo en Oklahoma el mes de mayo. Por ello se intentaron sacar de encima todos aquellos contratos ... y para quitárselos de encima ¡tuvieron que pagar hasta 37 dólares por cada barril! ¡Por eso el precio fue negativo! Seguramente calcularon que perder 37 dólares por barril les costaría menos que transportar el barril desde Oklahoma y almacenarlo en algún lugar incierto durante meses o años hasta el final de la crisis.

Por cierto, el día 20 de abril se cerraban los contratos de futuros de entrega de petróleo WTI en el mes de mayo en el mercado de Nueva York pero no los del petróleo Brent en el mercado internacional. Por eso el precio del petróleo WTI era negativo mientras que el petróleo Brent seguía siendo positivo (aunque extremadamente bajo a unos 20 dólares). Y por también el precio del mercado de futuros del mismo WTI pero de entrega en junio también era positivo y rondaba los 20 dólares/barril. La fecha de cierre del petróleo de junio será dentro de un mes. A medida que se acerque esa fecha, quizá volvemos a ver más precios negativos y más pánico en el mercado del petróleo.

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INTRODUCTORY NOTE

Starting January 30, 2012, I decided to put the random (economic) thoughts that I was posting on Facebook, in a blog. In this site you will be able to read all Facebook notes going back to 2008, (without my Friend’s comments, unfortunately), but we will only maintain the new thoughts. If you want to check out the old comments, they are still posted on Facebook. If you want to comment on them, you have two options (1) Become a Facebook Subscriber. Since all the posts will also appear in Facebook, you will be able to comment there. (2) Comment on Twitter, as each post will also be announced in Twitter.

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