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11 March 2020

Coronavirus: Los Datos de la OMS son exagerados

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El pasado día 6 de Marzo la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo público que la tasa de mortalidad (o tasa de letalidad, como dicen los expertos) del nuevo COVID-19 era del 3,4%. Es decir, de cada 100 personas que dan positivo al test de coronavirus, una media de 3,4 se han acabado muriendo. La OMS llega a este porcentaje a base de dividir el número de muertos por el número de pacientes que han dado positivo en el test de coronavirus. Si cogemos los datos del día antes de la publicación de la OMS, el 5 de Marzo, en el mundo había habido 3.387 muertos y 98.424 casos confirmados. Si hacemos la división, nos sale 3,4% (el día que escribo esta nota, 10 de Marzo, en el mundo hay 114.542 casos confirmados y 4.028 muertes, lo que también da una tasa de mortalidad cercana al 3,4%).

Esta tasa de mortalidad es muy alta. De hecho, es catastrófica ya que es 34 veces superior a la de la gripe normal! Esto ha hecho que muchas autoridades, en estado de pánico, hayan pensado que si la gripe normal (con una tasa de mortalidad del 0,1%) mata a medio millón de personas anualmente en todo el mundo, el COVID-19 podría terminar matando a unos 17 millones! Una verdadera locura!

Yo no soy especialista en medicina, ni en virus, ni en enfermedades respiratorias, ni en epidemias. Pero eso no me impide analizar las estadísticas que se han publicado. Al fin y al cabo, la estadística que se aplica a la economía es la misma que la que se aplica a la medicina o la epidemiología. Tras analizar los datos me he visto impulsado a escribir esta nota porque pienso que la tasa de mortalidad publicada por la OMS es altamente exagerada y sesgada. De hecho, hay sesgos en las dos direcciones. Es decir, la tasa de mortalidad real podría ser más alta o más baja que la publicada por la OMS (*). Pero, desde mi punto de vista, el sesgo más importante viene del hecho de que no se están contabilizando la gente que está infectada pero aún no ha sido detectada. Me explico.

La población total se divide en dos grupos: la infectada y la no infectada. En el gráfico adjunto la población total vendría representada por el círculo más grande (A) y la infectada por (B). Entre los infectados, a su vez, están los muertos (círculo D), los infectados detectados (círculo C) y el resto, que son los infectados que no han sido diagnosticados, ya sea porque no tienen síntomas, o porque el país en el que viven no se han suficientemente tests para detectarlos y han pasado por gripe normal.

Este último grupo es la clave. ¿Por qué? Pues porque la tasa de mortalidad real es el número de muertes (círculo D) dividido por el número total de infectados (círculo B). El problema es que la OMS no tiene datos sobre los infectados no detectados, precisamente porque no han sido aún diagnosticados! Por lo tanto, como no nos puede dar la tasa real, lo que hace es dividir el total de muertes (círculo D) por el número de detectados (círculo C) en lugar del número de infectados total (círculo B). Pero, claro, el círculo D (número de muertes) es grande en relación al círculo C (número de infectados detectados) pero es pequeño en relación a B (número de infectados totales). Es decir, la tasa que nos da la OMS, está hinchada porque hay gente que no está en las estadísticas ya que no ha sido detectada. Y cuanta más gente infectada y no diagnosticada haya, más erróneas son las estimaciones de la OMS.

La pregunta es: ¿cuánta gente está infectada pero todavía no ha sido detectada? No lo sabemos. Pero, hay razones para pensar que hay muchas. Primera, porque hasta el día de hoy (10 de Marzo de 2020), las autoridades no practican el test de coronavirus a toda la población sino sólo a la gente de unos grupos muy pequeños: los que tienen síntomas graves, los que tienen un riesgo elevado (como los abuelos de más de 80 años o enfermos crónicos) y los que han estado en contacto con alguien que ha dado positivo. Todos los infectados que no estén en este grupo no están en las estadísticas oficiales simplemente porque no se les ha hecho ningún test.

Segunda, el hecho de que los que dan positivo se les confine durante semanas o meses hace que mucha gente que se encuentra mal, prefiera no decir nada y por lo tanto, no sea detectada: a nadie le apetece estar hospitalizado o estar encerrado en casa sin poder salir, trabajar o recibir visitas durante una temporada larga!

Tercera, fijaos que esta enfermedad parece que aparece en clústeres: un paciente infectado dice que ha ido a un entierro, se hacen tests a familiares y amigos y, de repente, aparece todo un grupo de infectados. Hasta ese momento, toda esta gente no sabía que tenía el virus y han sido detectados simplemente porque estaban en el mismo funeral que un infectado detectado. Pero, claro, si no lo sabían, quiere decir que no tenían síntomas. Esto indica que hay mucha gente que da positivo que no tiene síntomas o tiene síntomas tan leves que considera que no es necesario ir al médico!

Cuarta, cuando más tests se hacen en un país, menor es la tasa de mortalidad. Los dos casos extremos son los Estados Unidos y Corea del Sur. El Centre for Disease Control de EEUU (podríamos decir que es el Ministerio de Sanidad del país del Trump) rechazó de entrada el test aprobado por OMS: "los americanos nos debe decir nadie como debemos hacer los test!", podría haber dicho Trump en uno de sus ataques de ego nacionalista. Tras utilizar sus propios tests durante unas semanas, y alertadas por un profesor del Hospital Presbiteriano de la Universidad de Columbia, las autoridades se dieron cuenta de que el test era defectuoso y no detectaba el COVID-19 correctamente. En seguida las autoridades americanas pasaron adoptar el test internacional pero, a día 5 de marzo, en Estados Unidos sólo se habían realizado un total de 500 tests. La tasa de mortalidad en los EEUU era del 5%!!!

Al otro lado del espectro está Corea del Sur. Lo primero que hicieron las autoridades coreanas fue un programa muy generoso de tests a una gran parte de la población. De hecho, de todos los países del mundo, lo que más tests por habitante ha hecho a día de hoy se Corea. Se han realizado un total de 140.000 tests. De estos, 7.478 han dado positivo y ha habido un total 53 muertos. Eso da una tasa del 0,7%, cinco veces inferior al 3,4% que da la OMS. Aparte de Corea, a día de hoy hay dos países más que han examinado su población de manera extensiva: China y Singapur. Excluyendo la región de Hubei (que es donde comenzó la epidemia y donde, por tanto, hubo una gran cantidad de muertes antes de que las autoridades no se dieran cuenta de que había un problema), la tasa de mortalidad en China es sólo del 1%. En Singapur, por su parte, donde también se han hecho tests de manera extensiva, se encontraron 160 casos y ha habido cero muertes (tasa de mortalidad igual a cero).

Por tanto, vemos que cuantos más tests de coronavirus se hacen, más baja es la tasa de mortalidad lo que indica que hay mucha gente infectada pero no detectada. De hecho, estos números sugieren (de manera no científica pero que podría ser real) que POR CADA PERSONA DETECTADA PODRÍA HABER ENTRE TRES Y CUATRO PERSONAS INFECTADAS SIN DETECTAR!!! Antes de que todo el mundo entre en estado de pánico por miedo a estar infectado sin saberlo, dejadme decir que este dato es muy bueno: es cierto que significa que muchos de nosotros podríamos estar infectados y no lo sabemos. Pero también significa que el virus (o al menos algunas de sus cepas) no es tan grave como parecía al principio ya que mucha de la gente que está infectada, ¡ni siquiera lo sabe!

Pero es posible que ¡incluso esta tasa de 0,7-1% sea exagerada! Y eso lo vemos en un dato sorprendente: en todo el mundo, la mortalidad es mayor entre los hombres que entre las mujeres. En Corea, en cambio, esto es al revés. Cómo puede ser? Pues porque, cuando el virus llegó a Corea, las informaciones que venían de China decían que el COVID-19 tenía una prevalencia superior entre hombres que entre mujeres. Por tanto, las autoridades coreanas decidieron hacer más tests en hombres. A las mujeres sólo se les hacía el test cuando presentaban síntomas graves. Y claro, la proporción entre las mujeres muertas y las mujeres detectadas era mucho más alta que entre los hombres, pero no porque sea más letal entre ellas sino porque, al haber practicado menos tests entre las mujeres, el número total de infectadas detectadas es muy inferior al de los hombres. Esto quiere decir que, con toda probabilidad, la tasa real de mortalidad de Corea acabará siendo más baja del 0,7% que hay ahora. La razón es que, incluso en el caso de Corea, hay mucha gente (en este caso las mujeres) que no está siendo examinada y, por tanto, hay una gran cantidad de gente infectada y "no detectada" que aún no forma parte de los datos oficiales. Cuando esta gente sea finalmente contabilizada, la tasa de mortalidad oficial estarà más cerca del 0,5% que del 3.4% que dice la OMS o del 5% que dicen que hay en los Estados Unidos.

¡No! Que nadie me malinterprete: no estoy diciendo que el COVID-19 no sea un problema grave que no nos tengamos que tomar en serio. De hecho, las tasas de mortalidad reales que acabarán mostrando los libros de historia una vez todo esta pesadilla acabe, dependerán no sólo del virus sino de cómo nos comportamos los humanos y, sobre todo, de cómo se comporten las autoridades de cada país. Y cuando más medidas se tomen para evitar la epidemia, más pequeño acabará siendo el problema. Es más, existe el riesgo real de que los sistemas sanitarios no puedan atender a todos los pacientes si, de repente, hay una gran cantidad de gente que cae enferma a la vez. ¡Y esto haría aumentar la mortalidad de manera espectacular! Hay que tomarse la epidemia seriamente. De hecho, yo mismo he adoptado para mí y mi família las medidas que recomiendan las autoridades médicas: nos lavamos las manos constantemente, evitamos aglomeraciones, a Columbia hemos cancelado las clases presenciales (y hacemos online) y yo mismo he anulado charlas para no tener que viajar en avión. Pero una cosa es que me lo tome en serio y otra que analice los datos y llegue a la conclusión de que el coronavirus no es tan letal como dice la OMS.

(*) Por ejemplo, en medio de la fase creciente de la epidemia, cuando los números crecen rápidamente, hay mucha gente infectada que aún no ha muerto pero que morirá en los próximos 15 días. En este sentido, la tasa de mortalidad podría ser aún más alta que la publicada por la OMS.

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INTRODUCTORY NOTE

Starting January 30, 2012, I decided to put the random (economic) thoughts that I was posting on Facebook, in a blog. In this site you will be able to read all Facebook notes going back to 2008, (without my Friend’s comments, unfortunately), but we will only maintain the new thoughts. If you want to check out the old comments, they are still posted on Facebook. If you want to comment on them, you have two options (1) Become a Facebook Subscriber. Since all the posts will also appear in Facebook, you will be able to comment there. (2) Comment on Twitter, as each post will also be announced in Twitter.

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